Hospitales, escuelas, edificios residenciales, monumentos históricos: cuando la situación se vuelve crítica, el desempeño de nuestros cables marca la diferencia. Invisibles pero esenciales, los cables Nexans, integrados en paredes, techos y suelos, retrasan hasta 10 veces la propagación del fuego en comparación con los cables estándar. Su diseño ignífugo y ultrarresistente contribuye a proteger las vidas y los bienes.







